Cómo conseguir fotografías profesionales Segunda parte

Como ya os adelantamos la semana pasada en el artículo Cómo conseguir fotografías profesionales, hoy queremos compartir con vosotros algunos trucos más para que disfrutéis del arte de la fotografía.

Para iluminar correctamente un paisaje debemos probar con diferentes tipos de exposición, ya que a menudo nos encontraremos con distintos grados de luminosidad en el encuadre: zonas extremadamente oscuras y otras muy luminosas. Sólo con la práctica conseguiremos el mejor equilibrio entre ambas. Prueba a tomar la misma fotografía subexpuesta, otra toma con los niveles de exposición teóricamente correctos y una tercera sobrexpuesta. De esta forma podrás ver hacia dónde tienes que ajustar la exposición de la cámara.

Paisaje natural

Panorámica de un paisaje natural

En el caso de fotografiar monumentos, el problema más común con el que nos encontraremos es que no caben en el encuadre, a no ser que contemos con un equipo más profesional y lentes de gran angular extremas. En este caso, se puede optar por fotografiar detalles interesantes del edificio y encuadres de éste desde perspectivas inusuales. En cuanto a la exposición en este tipo de fotografías, en muchas cámaras se puede especificar en qué parte de la imagen se mide la exposición, lo que nos permitirá definir el punto de medición en el monumento.

Ante edificios altos, si usamos objetivos de gran angular podemos encontrarnos con aberraciones y/o líneas convergentes. Para evitar esto, es mejor fotografiar los edificios desde lejos con una distancia focal larga. Además, algunos equipos fotográficos tienen una función panorámica para fotografiar el paisaje. Podemos probar a utilizar este modo para fotografiar los edificios.

Fotografía edificio

Edificio Plaza de España (Madrid)

En caso de encontrarnos en la situación de fotografiar escenas nocturnas, a menudo contaremos con poca luz y tendremos que optar por la utilización del flash. Si el modo automático de tu cámara capta fotografías con demasiado flash o éstas salen demasiado oscuras, comprueba en el manual de tu cámara si se puede ajustar el brillo del flash. Lo ideal en cualquier caso es poder contar con un flash externo. En este caso lo mejor es que la luz no vaya directa a las caras sino que incida rebotada sobre la persona u objeto que vamos a retratar. Para ello, enfoca el flash hacia un lado o hacia arriba y, si es posible, utiliza un difusor o, en su defecto, coloca un trozo de cartulina blanca en la parte superior de la carcasa de flash. Sobre los difusores para flash, daría para hablar en otro post, así que no nos extenderemos pero si os dejamos un enlace a un artículo que nos ha resultado interesante sobre la elección del mejor difusor para tu flash.

Si optamos por no utilizar el flash y, en consecuencia por tiempos de exposición más largos, es más que recomendable que coloquemos la cámara sobre un trípode o, si no tuviéramos uno, buscar un muro donde la cámara esté estable. En cuanto al disparador, mejor configurarlo en automático para evitar vibraciones. Con esta configuración de cámara vamos a conseguir imágenes de edificios nocturnos espectaculares y también podremos captar instantáneas de las estrellas. En este sentido, para intensificar el efecto del cielo estrellado, pon algo en primer plano como, por ejemplo, las ramas de un árbol y configura un tiempo de exposición muy prolongado.

Foto nocturna

Foto nocturna de una plaza

Ahora bien, si lo que buscamos es inmortalizar la luna al detalle, no nos quedará más remedio que utilizar un teleobjetivo. Para que la luna ocupe todo el encuadre, se precisa un teleobjetivo con una distancia focal de 1.200 milímetros pero, con un teleobjetivo de 100 milímetros, ya se logran fotografías más que aceptables.

Otra opción muy interesante es fotografías los fuegos artificiales. En este caso, también tendremos que utilizar un trípode o superficie de apoyo para la cámara y seleccionar un tiempo de exposición de unos 10 segundos. Debemos pulsar el disparador en cuanto veamos la primera señal de que un fuego artificial se precipita hacia el cielo para conseguir captar el momento exacto en el que los fuegos artificiales adoptan la forma de palmera en el cielo.

Fuegos artificiales

Instantánea de fuegos artificiales en Barcelona

Por último, vamos a compartir con vosotros algunos consejos para conseguir fotografías bajo el agua. Es por todos sabido que a medida que la profundidad aumenta al sumergirnos en el agua también aumenta la oscuridad. Por esta razón, en la mayoría de los casos habrá que recurrir a la utilización del flash. Desgraciadamente el agua también hace disminuir la luminosidad de las fuentes de luz e incluso contando con unidades especiales de flash subacuático no podremos iluminar a más de metro y medio. Por este motivo tendremos que acercarnos a lo que queramos fotografiar lo máximo posible. Ten también en cuenta que, con el flash incorporado, las partículas en suspensión se iluminan, lo que tiene efecto de nieve en las imágenes. La solución es iluminar oblicuamente, con un flash externo con carcasa submarina, el sujeto a fotografiar.

Como ya hemos comentado antes el agua absorbe la luz, lo que sumado a la profundidad de la inmersión, hace que disminuya la claridad y desaparezcan los colores. Esto se debe a que la superficie marina hace en parte de espejo y refleja la luz solar que llega oblicua, siendo solo una pequeña parte del haz de luz la que penetra en el agua. Así, lo ideal es fotografiar bajo el agua a las 12 del medio día y en días luminosos. Además, debemos buscar momentos en los que el mar no esté revuelto, ya que llega mucha menos luz a las profundidades del mar en estos casos que cuando las aguas están en calma.

Ten en cuenta que el flash consume mucha batería por lo que, antes de cada inmersión, deberemos tener el equipo con las baterías completamente cargadas. No hay cosa peor para un fotógrafo que encontrarse ante una instantánea irrepetible y no poder capturarla porque se le olvidó cargar las baterías.

Corales y peces

Fotografía tomada bajo el agua de corales y peces

Probablemente os estaréis preguntando si las cámaras submarinas tienen un coste elevado. Pues bien, aunque no son excesivamente caras lo normal es que solo puedan sumergirse hasta cinco metros de profundidad, por lo que os recomendamos que os hagáis con una funda o carcasa submarina para poder utilizar vuestra cámara sin tener que comprar otra. Esto os permitirá sumergiros hasta los 10 metros de profundidad, aunque si vais a bucear con frecuencia tal vez os interese haceros con una carcasa submarina especial para proteger la cámara de la presión del agua. Con ella podrás llegar hasta los 40 metros de inmersión. La mayoría de las cámaras para las que se puede comprar una funda submarina tienen un modo de escena para fotografiar bajo el agua. En este modo, las cámaras igualan el gran componente azul con un balance de blancos específico y fotografían a una alta sensibilidad para que las imágenes tomadas no queden demasiado oscuras.

En el momento de comprar la funda submarina, comprueba que ésta se ajusta correctamente antes de comprarla y, en el momento de su montaje, opta por un ambiente tranquilo y libre de polvo. Cualquier pelo, grano de arena o mota de polvo pueden hacer que la carcasa tenga una fuga bajo el agua. Tras la inmersión, no te olvides de limpiarla bien con agua dulce y, si la goma está quebradiza, lubrícala con pasta de silicona. Hay muchas páginas web donde encontraréis información sobre carcasas submarinas y tiendas online donde comprarlas. Por si os habéis quedado con ganas de saber más, podéis consultar este artículo sobre fundas y carcasas estancas para cámaras digitales.

 

 


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